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Cada año nuevo trae deseos, metas y sueños. Y si uno de tus propósitos más grandes es tener un bebé, este es el momento perfecto para informarte sobre las opciones de fertilidad disponibles para ti.
El primer paso, antes de cualquier tratamiento, es agendar una consulta de valoración. En esa cita, el especialista determinará tu salud reproductiva y la de tu pareja, y te recomendará el tratamiento más adecuado.
Aquí te explicamos las opciones más comunes y en qué casos se recomiendan.
Antes de decidir si necesitas una inseminación intrauterina o una fertilización in vitro, es fundamental:
Realizar un ultrasonido vaginal para conocer tu conteo folicular
Revisar tus antecedentes reproductivos
Evaluar tu edad, ciclos menstruales y hormonas
Platicar sobre cuánto tiempo llevan intentando embarazo
Analizar estudios de tu pareja, como espermatobioscopía y fragmentación del ADN espermático
Solo con esta información puede elegirse correctamente el tratamiento ideal.
La inseminación intrauterina es un procedimiento de baja complejidad donde se introduce el esperma directamente en el útero en el momento exacto de la ovulación.
No están ligadas
Tienen trompas permeables
Son jóvenes o menores de 35 años
Llevan poco tiempo intentando embarazo
Tienen alteraciones leves en el semen
Presentan ciclos irregulares o dificultades para ovular
La inseminación es una gran opción inicial si no existen impedimentos anatómicos.
Si ya llevas 4 procedimientos de inseminación intrauterina sin resultado positivo, lo más recomendado médicamente es pasar a una fertilización in vitro (FIV).
A partir del cuarto intento, las probabilidades de éxito de la IIU disminuyen significativamente y la FIV ofrece mucho mejores tasas.
La FIV es un procedimiento de alta complejidad donde la fecundación sucede en un laboratorio.
Tienes trompas ligadas
Llevas más de 4 inseminaciones fallidas
Existen alteraciones moderadas o severas en el semen
Hay endometriosis avanzada
Presentas baja reserva ovárica
Existe fallas de implantación o abortos recurrentes
La edad materna es mayor de 35 años
La FIV puede ser tu mejor opción, incluso si tus trompas están sanas, dependiendo de tu diagnóstico.
En este caso, la inseminación no es opción, ya que requiere trompas permeables. La única alternativa efectiva es la fertilización in vitro, porque la fecundación ocurre fuera del cuerpo, sin necesidad de trompas.
Si tu sueño para el próximo año es tener un bebé, sí existen opciones, pero todo inicia con una valoración. Cada cuerpo es diferente, cada historia es única, y cada tratamiento debe personalizarse.
Tu deseo es posible. Y con un diagnóstico adecuado, las probabilidades de lograrlo aumentan significativamente.
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